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Para terapeutas y coaches
Suma el mindfulness a la forma en que ya acompañas a los niños.
Ya sabes escuchar, guiar y crear un espacio seguro. Aprende un método práctico de mindfulness que da a los niños herramientas para darse cuenta de lo que ocurre en su interior y responder con más conciencia.



EN TU TRABAJO
A veces, hablar no es suficiente.
Un niño puede entender exactamente lo que le pasa y aun así dejarse arrastrar por un pensamiento, un sentimiento o una reacción.
El mindfulness ofrece otra puerta de entrada. A través de la atención al cuerpo, la respiración, los pensamientos y los sentimientos, los niños aprenden a notar su experiencia mientras ocurre.
No en lugar del trabajo que ya haces. Además.
Qué cambia
De hablar de lo que pasa a notarlo.
El mindfulness da a los niños formas prácticas de explorar lo que ocurre en su interior, en el momento.
Notar el cuerpo
Aprender a reconocer las señales físicas del estrés, la emoción y la tensión.
Reconocer pensamientos y sentimientos
Ser más consciente de las experiencias interiores sin necesidad de cambiarlas de inmediato.
Crear espacio antes de reaccionar
Practicar cómo parar, darse cuenta y elegir qué hacer después.

El impacto
Hasta dónde puede llegar.
Lo que empieza en una sesión puede convertirse en algo que el niño aprende a usar por sí mismo, en los momentos en que tú no estás.
Aprende un método estructurado de mindfulness que puedes integrar en tu trabajo profesional.
Aprende a notar sus pensamientos, sus sentimientos y las señales de su cuerpo.
La práctica viaja a la escuela, a casa, a las amistades y a las situaciones difíciles.
Los niños desarrollan habilidades a las que pueden volver sin necesitar siempre a un adulto al lado.
Algo que pueden practicar por sí mismos.
No una respuesta a todas las dificultades, sino una forma de afrontar lo que ocurre con más conciencia.
Lo que la formación les aportó
Profesionales que ya han recorrido este camino.

Y ALGO QUE QUIZÁ NO ESPERAS
Tu presencia forma parte del método.
El mindfulness no es solo otro conjunto de ejercicios para tu caja de herramientas profesional. Tu forma de guiar también importa.
A lo largo de la formación practicas cómo notar tus propias reacciones, mantenerte presente y dejar espacio sin querer arreglar de inmediato lo que surge. Habilidades que importan al enseñar mindfulness, y que también pueden influir, en silencio, en el resto de tu trabajo.

Tu camino
¿A quién quieres acompañar?
Elige la formación que encaja con las personas con las que trabajas.
Suma otra puerta de entrada.
Lleva el mindfulness al trabajo que ya haces y da a niños, adolescentes o familias formas prácticas de afrontar lo que ocurre con más conciencia y libertad para elegir.







