Nuevos grupos este otoño: ver fechas de inicio
Para docentes
Un aula más atenta empieza contigo.
Certifícate en el Método Eline Snel y aprende a llevar el mindfulness a tu propia aula de forma práctica y natural. Ayuda a los niños a darse cuenta de lo que pasa, a regular su atención y a responder con más conciencia, mientras desarrollan habilidades que se llevan mucho más allá de la escuela.



Conoces ese momento
A veces los niños necesitan ayuda para encontrar el camino de vuelta a su atención.
Un niño puede volver del recreo lleno de energía, emoción o distracción. Esperar que pase de inmediato a un aprendizaje concentrado no siempre es realista. La atención se puede practicar. Los niños pueden aprender a darse cuenta de lo que ocurre en su interior, a parar, a asentarse y a devolver la atención a lo que tienen delante.
Y tú puedes darles las herramientas para hacerlo.
Qué cambia
Los niños aprenden a poner palabras a lo que notan.
Cuando los niños aprenden a reconocer lo que ocurre en su cuerpo, sus pensamientos y sus emociones, pueden responder con más conciencia en lugar de dejarse arrastrar por lo que sienten.
“Tengo cosquillas en la barriga.”
Aprender a notar las señales físicas de la tensión.
“Necesito un momento de calma.”
Reconocer cuándo es demasiado.
“Tengo la cabeza muy llena.”
Encontrar palabras para los pensamientos, las preocupaciones y la sobrecarga mental.

El impacto
Lo que enseñas puede llegar mucho más allá de una clase.
Te formamos para llevar el método a tu propia aula. Desde ahí, los niños practican estas habilidades una y otra vez, en la escuela, en casa y en los momentos en que más las necesitan.
Aprendes el método y vives las prácticas por ti mismo.
Llevas la atención y el mindfulness al día a día del centro.
Los niños empiezan a usar lo que aprenden en otros momentos, relaciones y situaciones.
Las habilidades se quedan contigo, para que puedas transmitirlas a nuevos grupos de niños con el tiempo.
EN SUS PROPIAS PALABRAS
Lo que se llevaron los instructores.
Cada instructor aporta su propia trayectoria, su trabajo y sus motivos para empezar. Sus historias muestran cómo la formación puede cambiar no solo su forma de trabajar con los niños, sino también su manera de entender la atención, la conexión y su propio papel como profesional.

Y ALGO QUE QUIZÁ NO ESPERAS
La práctica empieza contigo.
Quizá llegues a la formación porque quieres acompañar a los niños. Por el camino, muchos participantes descubren que la práctica también cambia algo en ellos. Antes de enseñar a los niños a notar su respiración, sus pensamientos o sus emociones, lo practicas tú.
Esa experiencia personal es una parte esencial del método. Te permite enseñar desde algo que conoces, no desde algo de lo que solo has oído hablar.

TU CAMINO
Encuentra la formación que encaja con tu trabajo.
Tanto si trabajas con niños pequeños, con adolescentes o en todo un centro, hay un itinerario de formación que te ayuda a llevar el mindfulness al entorno que ya conoces.
Tu aula te espera.
Aprende el método, llévalo a tus alumnos y dales un camino de vuelta a sí mismos.






